Cuando van llegando estas fechas siempre me entran unas ganas tremendas de cruzar despeñaperros, y pasar una temporada en Castilla, así yo siempre a la contra, cuando la costa se llena y todo el mundo quiere playa, yo me voy.
Era una tarde, cuando el campo huía
del sol, y en el asombro del planeta,
como un globo morado aparecía
la hermosa luna, amada del poeta.
del sol, y en el asombro del planeta,
como un globo morado aparecía
la hermosa luna, amada del poeta.
Los primeros días me cuesta aclimatarme, esa sequedad tan grande, tanta piedra por todos lados (paisaje, edificios, suelo...) que es indudable que el caracter de alli está marcado por tanta piedra...
Y otra vez roca y roca, pedregales
desnudos y pelados serrijones,
la tierra de las águilas caudales,
malezas y jarales,
hierbas monteses, zarzas y cambrones.
desnudos y pelados serrijones,
la tierra de las águilas caudales,
malezas y jarales,
hierbas monteses, zarzas y cambrones.
El ambientillo, mucho más apagado y "triste", abrigarte en verano (cosa del todo impensable por aqui abajo) y esos pueblos tan pequeños.
¡Oh tierra ingrata y fuerte, tierra mía!
¡Castilla, tus decrépitas ciudades!
¡La agria melancolía
que puebla tus sombrías soledades!

¡Castilla, tus decrépitas ciudades!
¡La agria melancolía
que puebla tus sombrías soledades!

Pues aun asi no se qué tendrá, que ya lo echo de menos y es como si mi cuerpo o mi mente necesitaran ese chute de aplomo en todo, ese románico castellano que parace que siglos después aún esté vigente, no solo en el arte, también en la personalidad de la gente, los lugares, la vida castellana. Alejarme de un año de trabajo y desconectar, perdiendome por los campos de Castilla.
¡Primavera soriana, primavera
humilde, como el sueño de un bendito,
de un pobre caminante que durmiera
de cansancio en un páramo infinito!
humilde, como el sueño de un bendito,
de un pobre caminante que durmiera
de cansancio en un páramo infinito!